• Redacción

Bárbara del Regil

Actualizado: feb 11



Bárbara de Regil, ¿te suena su nombre? La hemos visto en Rosario Tijeras o seguramente la sigues en Instagram y la ubicas por sus tips de alimentación, sus rutinas de ejercicio y por ser una gran motivadora en sus redes sociales, debido a su manera de pensar tan singular.

Para esta edición tuvimos una plática casual con ella, detrás de cámaras de nuestro shooting, durante la cual nos enseñó que nuestros pensamientos reflejan la manera en la que actuamos en nuestro día a día, sobre todo que si queremos hacer un cambio en nuestras vidas, es necesario estar cien por ciento comprometidos. Aquí te compartimos lo que sucedió…


Bárbara, ¿cuál es tu manera de ver la vida?

Todo pasa por algo y hay que verlo de manera positiva; por ejemplo, si pierdo el celular, no me estreso. Hace poco eso me pasó en el aeropuerto de Roma, llegué a Ámsterdam sin él y me mantuve muy relajada. Me di cuenta de que pasaba mucho tiempo en el celular y la vida me lo quitó por algo. Generalmente no me pongo de malas, a menos que se trate de algo extremo, pero siempre trato de estar tranquila, feliz y contando chistes (ríe). Así es como veo la vida.


¿Qué retos tuviste que enfrentar para ser la Bárbara que eres hoy en día?

Si yo te contara por todo lo que he pasado, nos quedaríamos hablando varios días (ríe). Me han sucedido muchas cosas que han hecho que cambie poco a poco, no fue que un día despertara y dijera: “Ah, soy otra”. Es ahí cuando le digo a la gente que muchas veces te tienen que suceder cosas malas para que valores las buenas. El problema es que cuando te pasan las malas, no valoras las buenas, sigues recordando las malas, te sigues quejando, no aprendes algo de eso y vuelves a caer en lo mismo. Conozco a mucha gente que es así, que se tropieza con una piedra y no solo sigue caminando, sino que se la lleva atrás. A pesar de las cosas que me ocurrieron, nunca quise darme por vencida.


Bárbara, ¿cuál es tu mayor inseguridad?

Mil cosas, ve, tengo las orejas bien grandes (ríe), antes me las tapaba, ahorita ya ando hasta trenzada (ríe). Como mis dientes de abajo están chuecos, me puse brackets, me molestaban y me los quité. Tengo muchas estrías en las boobies y también en la panza de cuando estaba embarazada de mi hija y antes quería esconderlas, no quería que se me vieran. Dejé de juzgarme cuando me di cuenta de que esta persona que soy lo seré toda mi vida, no puedo cambiarme, aunque me opere de mil cosas.

La aceptación llegó cuando reflexioné: “No voy a poder quitarme las estrías, ya intenté todo… Las amo, así soy”. Hay gente que me escribe y me pone: “Estoy muy decepcionada. Tengo un mes haciendo dieta y no he visto resultados” y les respondo: “A ver, tienes 20 años comiendo mal, ¿es en serio que en un mes ya estás decepcionada?”.


Decidiste ir más allá y ahora das clases cardiomotivacionales, ¿cómo surgió eso?

Eso es lo más satisfactorio que he hecho en mi vida y me pasó porque la gente me pedía entrenar con ellos para que los motivara en vivo. Otros querían que subiera más videos, pues me pasaba que estando en el gym no podía tomar muchos por falta de tiempo.

Un día mi marido estaba arreglándose y le comenté que quería dar clases para ejercitar a la gente, volteó a verme y me dijo: “Es chiste, ¿verdad? ¿Cómo? Si eres actriz”. De ahí me surgió la idea de hacerlo una vez a la semana, rentar un lugar juntando a cinco niñas, donde ponemos música muy movida y yo entreno con ellas. Me acuerdo que mi esposo me comentó: “No te para la cabeza”, así empecé a investigar de un lugar mientras pensaba: “Necesito dar clases en vivo”.




Para leer la entrevista completa adquiere la Ed No. 15 diciembre- enero de la Revista Inboga,

la puedes encontrar de venta en Sanborns y Aeropuertos.

27 vistas

Contáctanos

Prolongación Paseo de la Reforma 625,

Col. Paseo de las Lomas, Ciudad de México

contacto@inbogamagazine.com  |  Tel: 5004 5700

  • Black Facebook Icon
  • Black Instagram Icon