• Redacción

Kalimba, un ícono musical

Actualizado: feb 11

Bien dicen por ahí que desde que una persona nace su destino ya está escrito, y si alguien sabe de eso es Kalimba, quien, a comparación de cualquier niño que vive su infancia común y corriente, la de él se llevó a cabo entre foros de televisión y cabinas de música.

Quién iba a decir que la chispa y soltura que desbordaba desde su corta edad, para ser exactos a sus dos añitos, lo iban a llevar a Chiquilladas (su primer aparición en televisión) y que a partir de ahí el público generaría empatía con el hoy reconocido intérprete.

No solo se robó el corazón de los productores que en su momento le vieron futuro, sino de la gente que sabía que su alma había nacido para brillar. Y es que luego de pertenecer a una de las agrupaciones más importantes de los años 90, La Onda Vaselina (actualmente OV7), decidió armarse de valor para tomar un camino que era incierto, pero por el que siguió gracias a su corazón, que le dijo una y otra vez: “no te rindas, continúa”.

Su disciplina, su constancia, pero sobre todo su talento lo han posicionado en la cima musical y hoy en día es considerado un romántico de la música pop, y no cualquiera, sino aquel que ha logrado que sus éxitos sean el soundtrack de vida de varias personas.

In Boga: Todos te vemos como el inalcanzable, el enamorado, pero cuéntanos, ¿quién es verdaderamente Kalimba?


“Kalimba es una persona que cambia constantemente, que vive fuerte y eso me hace entregarme de lleno a lo que vivo en el momento. Siempre he sido apasionado y visceral, es algo que está cambiando en mí, porque a veces ser visceral me hace ser testarudo, pero la ventaja es que me entrego por completo al amor y a todo aquello que puede cambiar el mundo. Me gusta la perfección, la calidad, que mi música tenga feeling; basado en esto es lo que soy día con día y esperando a ver qué sigue”.


¿Cuál es el compromiso con tu público?


“Siempre he pensado que para ser artista se debe de tener mucho ego y humildad, es curioso, porque aunque son cosas distintas, van pegadas. Yo necesito pararme en el escenario y pensar que no hay nadie mejor que yo, necesito estar confiado para que baile y cante como debo de cantar y bailar. Si yo me subo dudando al escenario, no lo voy a lograr, pero por otro lado hay que subirse con humildad de saber que si yo quiero estar excelente, no es para mí, es para alguien más. Yo creo que soy un sirviente, es decir, soy un servidor, sirvo a los corazones, sirvo a mi público. Amo la idea de que no hago música para entretener, hago música para que sea el soundtrack de tus momentos. Lo voy a hacer para que tú mañana la dediques, llores o te cases, para lo que sea. Yo trabajo para ti y trato de ser el mejor en lo que hago.

¿Cuál es la inspiración de Kalimba?


“Escribo mucho de lo que vivo y gracias a Dios estoy inspirado. En mi caso, siempre estoy inspirado. Cuando los días son grises, yo los tomo grises en serio, ¿por qué no escribir de los días en los que no pasa algo extraordinario? No hay que dejar que pase desapercibido cada pequeño sentimiento. Constantemente estoy haciendo letras en mi celular, luego lo transfiero a cómo lo pensarían todos, no quiero que sea una experiencia personal, sino que sea una masiva”.


¿Alguna de tus canciones te ha llegado al corazón?


“Claro, hay una canción que se llama “Nunca sabrás”, fue la primera vez en mi vida que yo escribí con el corazón en la mano, me llegó mucho porque no le escribí a alguien, sino que le escribí a un sentimiento”.


¿Cuál sería tu carta de presentación, musicalmente hablando?


“La canción “¿Dónde guardo el corazón?”, es una gran balada, vocalmente me da para presumir mi rango y también como escritor me da un plus. En “Fiesta”, cuajé quien soy realmente, es una mezcla de los géneros que me gustan y ahí están dentro de esta melodía. Y por último “Huellas”, es una de mis canciones favoritas porque el mensaje me gustaría dejárselo claro al mundo y me deja ver como ser humano”.


Así como en su momento grabaste un disco rindiéndole un tributo a los grandes de la música, ¿qué significaría que en un futuro a ti te rindieran uno?


“Creo que esa sería la piedrita que denomina que te convertiste en un ícono. No creo que he llegado a la cima, pero si en este momento me retirara de la música, significaría que ya llegué a donde todos soñamos, un punto en donde copian lo que tú creaste. Sería mi mejor paga”.


¿Qué le dices a la gente que ha sido fiel a ti?


“Son mi motor, son una fuente de inspiración. Yo nunca he creído que me debo al público, porque yo no creo que un doctor se deba a su paciente, se debe a su estudio, a su disciplina y su pasión por ser lo mejor posible. En este caso, nadie paga mis clases de canto más que yo, nadie se levanta más temprano, nadie se va de gira y deja de ver a su familia, ese es mi mérito, pero que alguien del otro lado entienda todo lo que hago me hace pensar: “Hey, sí, lo hago para ti”. Yo no tengo la obligación de hacer música y nadie tiene la obligación de comprármela y, sin embargo, la estamos haciendo, así que infinitas gracias”.


Formaste parte de OV7, ¿qué les dirías a ellos?


“La verdad me siento muy agradecido por todo lo que me han dado. OV7 fue el soundtrack de muchas generaciones, creo que no somos una familia de siete, sino de miles de millones. Es un placer subirnos al escenario y es hermoso el amor que me dan y que la misma gente nos da día con día”.


¿Qué viene para Kalimba próximamente?


“Estoy muy emocionado porque estamos buscando llegar a Centro y Sudamérica con la gira “Somos muchos y venimos todos”, y para mí lo que sigue es hacer música, curiosamente en mi séptimo disco creo que ya encontré mi pop, ese que cuaja con el público y con lo que quiero decir. Cada disco fue un poco diferente, pero creo que ya sé para dónde ir y a la gente le gusta y yo lo disfruto”.

¿Qué consejo le darías al Kalimba de hace 10 años?


“Que disfrute más el camino y la ruta. Está bien que se exija mucho, pero que también goce lo que está pasando. recuerdo que entregaba un disco y ya estaba pensando en el próximo. Durante la gira estaba inerte porque ya estaba en el futuro, a veces no viví mucho el presente, exígete, ámalo, pero disfruta todo lo que te rodea”.

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